En cualquier buque son de vital importancia los sistemas de achique e inundación con sus circuitos de aspiración y trasiego de agua de mar bien hacia otros tanques o bien hacia el mar.
Todo buque, dispone de dos o más bombas de achique para poder enviar el agua hacia el exterior, pues por lo general se va acumulando agua y líquidos en las sentinas que aumentan el desplazamiento del buque con el paso del tiempo y por tanto, se hace preciso achicar con cierta frecuencia dichas sentinas, por otra parte en determinados momentos y cuando las reservas de provisiones y pertrechos en unos casos (submarinos) van disminuyendo se hace necesario inundar determinados tanques para facilitar las maniobras de inmersión pues la disminución de peso aumenta el empuje y se hace necesario que el submarino pese más.
Está también el caso de los buques mercantes que cuando navegan sin carga precisan inundar los tanques de lastre, (generalmente doble fondos) para mejorar la navegación evitando que en casos de temporal la hélice funcione en vacío y haya por tanto un consumo inútil de combustible, al mismo tiempo se evitan los grandes cabeceos y balanceos, que en gran medida, tienen efectos desagradables en los tripulantes.
Todas estas inundaciones, trasiegos y achiques se llevan a cabo por medio de bombas que por lo general y como mínimo son dos, una la principal y otra la de emergencia llegando en el caso de los buques de superficie a tener una bomba accionada por los motores principales además de las dos citadas.
En los submarinos y sumergibles se disponían de bombas para diferentes servicios y algunas de ellas hacían una múltiple función en caso necesario aunque cada una tenia unos fines concretos.
Como es obvio durante las inmersiones el uso de las bombas estaba restringido por varias razones entre las cuales las más relevantes e importantes eran las debidas al ruido y las debidas a la decreciente utilidad de las bombas cuanta mayor fuera la profundidad operativa pues llegaba un momento en que la presión exterior contrarrestaba la de bombeo siendo imposible achicar con bomba, significativa era la capacidad de bombeo con arreglo a la profundidad.
Como ejemplo el caso de la bomba principal que a una profundidad de 15 metros bombeaba de 1.300 a 1.465 litros por minuto y a 105 metros ese rendimiento bajaba hasta una capacidad de bombeo de entre 500 y 900 litros, a la vista de éste dato y si tenemos en cuenta que la presión de trabajo y capacidad de bombeo de la bomba principal era superior al resto es evidente que las capacidades de bombeo del resto de bombas exceptuando algunas, que tendrían también sus capacidades muy mermadas, eran casi nulas para profundidades que superaran esos 105 metros
El que sigue es un resumen de todas las bombas instaladas en los sumergibles tipo VII/C, se cita el tipo, la capacidad de bombeo y los servicios que prestaban. |