| El destino de lo uboote rendidos: ¿hundirlos o desguazarlos? |
| Introducción |
1. Al finalizar la guerra en Europa en mayo de 1945, 156 uboote se rindieron. De estos, 10 serían entregados a cada uno de los aliados (Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética), uno sería reparado y puesto en servicio en la Armada francesa, cuatro más serían también reparados y comisionados en la Armada noruega, tres serían desguazados en Noruega (en los puertos donde habían sido rendidos), dos serían hundidos por la US. Navy en febrero de 1946 y los 116 restantes serían hundidos por la Royal Navy entre noviembre de 1945 y febrero de 1946. 2. El hecho de que 116 uboote fueran hundidos por la Royal Navy al Noroeste de Irlanda del Norte (en la denominada Operación Deadlight), continúa originando la pregunta de porqué fueron hundidos y no desguazados, para aprovechar el acero y otros materiales. 3. La respuesta simple a la cuestión es que fue una decisión de los Jefes de Estado de los tres países aliados, tomada en las conferencias de Potsdam, realizadas en Berlín en julio y agosto de 1945, y que formaba parte de las medidas tomadas concernientes al futuro de todos los buques de la Armada alemana que habían sido rendidos. 4. El resultado de estas discusiones políticas de alto nivel fue la redacción de unas actas “Top Secret” que serían denominadas “el Tratado de Potsdam”. En ellas, y respecto a los uboote que habían sido rendidos, se decía que el Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética concluían que:
5. Entonces el destino final de los uboote rendidos (especialmente la Operación Deadlight) fue consecuencia de una decisión política y no estaba abierta a posteriores variaciones producidas por sugerencias, como la posible recuperación del acero o la utilización de sus motores diesel como generadores eléctricos. 6. El propósito de estos apuntes es por lo tanto establecer el origen de la decisión tomada de hundir la mayoría de los uboot rendidos en vez de desguazarlos. |
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Varios uboote rendidos amarrados en loch Ryan |
| La conferencia de Potsdam |
7. La conferencia de Potsdam llevada a cabo entre el general Stalin, el presidente Truman y el primer ministro Churchill (reemplazado por el primer ministro Attlee) giraría en torno a muchos más temas que el futuro de la flota alemana. La flota alemana era un pequeño elemento dentro de la serie de cuestiones a considerar en lo que era esencialmente un tratado de paz. 8. Las decisiones referentes a los uboote eran una pequeña parte de las decisiones militares tomadas en el tratado de Postdam y estas fueron: El propósito de la ocupación de Alemania … era:
9. No había por lo tanto preguntas acerca del destino de la mayoría de la flota alemana, incluidos los uboote. La única cuestión era como llevarlo a cabo. |
| El punto de vista de los Aliados |
10. El estado de ánimo reinante entre los dos aliados occidentales (Reino Unido y los Estados Unidos) en esos días, puede percibirse en el discurso del presidente norteamericano Truman, referente al tratado de Potsdam, dirigido a la nación desde la Casa Blanca el 9 de agosto de 1945, que incluía las siguientes palabras:
11. Por lo tanto, sería un error creer que la destrucción de la Armada alemana fue un punto de vista unilateral adoptado por cualquiera de los tres aliados. Sus objetivos eran similares, aunque sus motivos fueran diferentes, pero los medios por los que serían llevados a cabo serían diferentes. |
| El futuro de la flota Alemana |
12. El tema de que había de pasar con la Armada alemana al final de la guerra, había sido tratado por los tres aliados durante 1944 y principio de 1945 como parte de sus respectivos planes “posguerra”. Naturalmente la urgencia del debate y la necesidad de llegar a decisiones concretas se aceleraron en 1945. 13. La Unión Soviética había indicado de forma informal a primeros de 1944 que, siguiendo el caso de la división de la flota Italiana en 1943, esperaba que los buques de guerra alemanes supervivientes debían ser repartidos. Por otra parte, la total destrucción de la flota (y submarinos) alemanes supervivientes a la Segunda Guerra Mundial, era una petición largamente demandada por los altos mandos de la Royal Navy, que no querían que se repitiera lo ocurrido con la flota alemana de la Primera Guerra Mundial, que fue hundida en Scapa Flow. 14. El punto de partida del debate en el Reino Unido era el proceso de rendición, que sería tratado en el documento COS (44) 201 (0) del 25 de febrero de 1944. En cuanto a la disposición final de la flota alemana el documento indicaba:
15. La necesidad de tal examen se hizo hincapié en noviembre de 1944 tras la entrega de una propuesta por parte del Estado Mayor de Estados Unidos, a la Comisión Consultiva Europea (European Advisory Commission -EAC-) en la que se indicaba que, a excepción de un pequeño número de buques que deben conservarse con fines experimentales u otros, toda la flota alemana deberá ser destruida, preferentemente hundida en aguas profundas (aunque esto último estaba un poco en desacuerdo con una declaración aparentemente hecha anteriormente por el presidente Roosevelt, que, con respecto a toda la flota alemana, había dicho que, si bien estaba a favor de la destrucción total, cree que el acero de los buques de guerra podría ser recuperado). 16. La EAC, formada por representantes británicos, rusos y estadounidenses, había sido creada tras la Conferencia de Moscú en la que participaron los ministros de exteriores y que tuvo lugar en noviembre de 1943, para estudiar y hacer recomendaciones a sus gobiernos sobre temas relacionadas con el fin de la guerra en Europa. No obstante la EAC no fue una organización muy dinámica a la hora de tomar decisiones y cada tema tratado avanzaba muy lentamente. 17. La propuesta estadounidense en la EAC no obstante, provocó un gran interés en Whitehall, y naturalmente recibiría muestras de apoyo del Reino Unido. Aún estando de acuerdo en que la flota alemana debía ser destruida, el Reino Unido tuvo una visión equívoca sobre el destino de la flota de superficie, ya que los rusos pidieron que se asignara a cada uno de los aliados por lo menos una parte equitativa de los buques de guerra restantes. Sin embargo, se esperaba que, como parte de las negociaciones posteriores, sería posible alcanzar el deseo del Reino Unido de destruir todos los uboote restantes. 18. Uno de los aspectos más importantes a considerar de la propuesta Estadounidense, era que daría apoyo al punto de vista británico, acerca del destino de cualquiera de los uboote rendidos al finalizar la guerra. Este aspecto aparece resaltado en varios puntos del Admiralty File M/012524/44 (“European Advisory Commission EAC (44) 34 - US Draft Directive on Disposition of German and German Controlled Naval Craft, Equipment and Facilities-”), del 23 de noviembre de 1944. |
19. Por ejemplo, el oficial del Almirantazgo responsable de sugerir comentarios en la propuesta Norteamericana (Mr. C.H.M.Waldock) indicaba el 22 de enero que:
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20. Entonces el acta SM. 0312/530 fechada el 15 de febrero por el Almirantazgo (sumergibles) indica que:
21. Seguidamente, el 21 de marzo, un acta del Director de proyectos del Almirantazgo indicaba:
22. En repuesta a esto Mr. Waldock el día 29 de marzo dijo:
23. La actitud del Reino Unido sobre el futuro de cualquiera de los uboote rendidos al finalizar la guerra quedaba entonces muy clara. No obstante, quedaba también claro que la decisión final debía ser tomada por los tres aliados y para ello eran necesarias detalladas negociaciones. Tal como se predecía, el representante Soviético en la EAC no daría su apoyo a la propuesta Americana pero, en cualquier caso, habría futuros debates y reuniones una vez finalizara la guerra en Europa, como las reuniones de alto nivel que se realizarían en Potsdam, y los Rusos aumentarían las presiones para tomar pronto una decisión acerca de la flota de superficie Alemana. |
| Propuestas Pre-Potsdam |
24. El 23 de mayo de 1945, dos semanas antes del fin de la guerra en Europa (pero mientras la guerra con los japoneses seguía su curso), Stalin enviaría varios mensajes a Churchill y a Truman dejando claro que, ya que no habían sido rendidos buques alemanes a las fuerzas Soviéticas, esperaba que al menos un tercio de la flota alemana rendida sería entregada a la Unión Soviética. 25. Churchill contestaría el 27 de mayo que la cuestión debería tratarse en las próximas reuniones de los aliados, y Truman contestaría de manera similar (el 29 de mayo), diciendo que estaba seguro que se llegaría a una solución aceptable por todas las partes. 26. Mientras tanto, Stalin el 26 de mayo plantearía la cuestión con Harry Hopkins (representante de los Estados Unidos) durante la visita de éste a Moscú. Stalin dijo que tenía información que le llevaba a creer que los Estados Unidos y el Reino Unido tenían la intención de rechazar la solicitud de Rusia y que “si esto resultaba cierto” sería muy desagradable. En respuesta, Hopkins aseguró a Stalin que él siempre había entendido que la flota alemana iba a ser repartida, y que por parte de los Estados Unidos no habría objeciones a las peticiones del gobierno Soviético. Hopkins, a continuación, aseguró a Stalin que el asunto podría ser resuelto definitivamente en la próxima reunión de los tres Jefes de Gobierno. 27. Queda claro que Stalin hacía todo lo posible para conseguir parte de la flota alemana, su enfoque no cogía por sorpresa a Reino Unido y a los Estados Unidos que estaban de acuerdo en el reparto de la misma. Todos estaban de acuerdo que este tema debía ser tratado en la próxima conferencia y que era deseable llegar a un acuerdo en este tema. 28. Entonces ya era seguro que el tema de la flota alemana estaría en la agenda de la Conferencia de Potsdam, que empezaría el día 17 de julio. Tanto el personal norteamericano como el británico prepararían notas informativas para sus respectivas delegaciones. En el caso de Gran Bretaña serían preparadas por la “Foreign Office” pero en el caso de los Estados Unidos serían preparadas por una junta de Jefes de Sección ya que se trataba de temas militares. 29. El Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, comunicaron a Truman, el 10 de julio, que la mejor solución era que, a excepción de un pequeño número de buques que deben conservarse con fines experimentales, la flota naval alemana debe ser destruida, ya sea hundida o desguazada. Una de las alternativas era la de destruir todos los buques y submarinos más grandes y repartir entre los aliados las unidades menores. En su defecto, los Jefes de Estado Mayor de los Estados Unidos, se contentarían con que todos los buques de superficie fueran repartidos a partes iguales entre los aliados. Sin embargo con respecto a los Uboot, la nota informativa concluye afirmando que: en cualquier caso, los Estados Unidos deberían presionar para que los submarinos alemanes fueran hundidos. 30. Hay numerosos documentos británicos relacionados con el futuro de la flota alemana. 31. En una sesión informativa (del 6 de julio) del Foreign Office, se indicaba de que sería de interés para la Gran Bretaña que toda la flota alemana fuera desguazada; un punto de vista del que no esperaban que estuviera de acuerdo la Unión Soviética. Por lo tanto, recomendó que el Reino Unido debería apoyar la propuesta de Estados Unidos para de este modo obtener el consentimiento de la Unión Soviética sobre otras cuestiones. Sin embargo, también se refirió a una propuesta de compromiso que debía ser formulada por el Almirantazgo. 32. La propuesta del Almirantazgo de fecha 7 de julio, tras expresar su preocupación por la opinión de Estados Unidos, de que toda la flota debería ser desguazada, no apoyaría la demanda rusa de obtener un tercio de la misma. En cambio, el Almirantazgo estaba preparado para entregar la mayoría de los buques de superficie capitales a los soviéticos, pero sólo 10 submarinos, todo a cambio de acordar en desechar el resto de la flota. 33. El día 12 de julio en una reunión del Gabinete, sería considerada la propuesta del Almirantazgo, y se estaría de acuerdo en que la línea a seguir por la Gran Bretaña en la conferencia de Potsdam, era la de apoyar la propuesta Estadounidense para que la mayoría de la flota fuera desguazada. Pero, si los soviéticos rechazaban la propuesta, se adoptaría la posición acordada el día 7 de julio en la que se otorgaba a la Unión Soviética el mínimo número de submarinos posible. |
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Varios uboote rendidos amarrados en loch Ryan |
| Las reuniones de Potsdam |
34. El primer pleno realizado entre los líderes aliados tuvo lugar en Potsdam el 17 de julio y casi inmediatamente Stalin sacó a la luz el tema de la división de la flota alemana, tema que según él, Gran Bretaña y los Estados Unidos estaban de acuerdo en discutir. 35. Hay tres registros ligeramente diferentes del debate ocurrido en esta primera reunión, en particular en relación con la cuestión de si la flota alemana debía ser destruida o hundida. 36. Las “Actas Thompson” de los Estados Unidos indican que:
37. Las “Notas Cohen” de los Estados Unidos registran que:
38. Las actas Británicas indican:
39. La primera reunión entre los Secretarios de relaciones exteriores se realizaría el 18 de julio y, como era de esperar, Molotov propuso que la disposición de la flota alemana debía ser agregada a la orden del día de la próxima reunión plenaria. En respuesta, Eden, dijo que no era una cuestión particularmente complicada y que se podría dejar para más adelante. Molotov respondió que si el problema era ten simple se podía tratar sin demora. Se acordó, no obstante que no se incluiría en la segunda sesión plenaria, pero sí en alguna posterior. 40. El mismo día, 18 de julio, Churchill almorzó con Truman, y en las notas referentes a esta conversación se indica que: 41. La segunda reunión entre los Secretarios de relaciones Exteriores se realizaría el 19 de julio. Uno de los propósitos de la misma era aprobar la agenda de la tercera sesión plenaria que se realizaría ese mismo día. Molotov estaba dispuesto a iniciar inmediatamente el debate sobre el destino de la Armada alemana, y Byrnes y Eden estaban de acuerdo en que debería ser incluido en el orden del día de la sesión plenaria. 42. La propuesta soviética entregada a los Secretarios de relaciones exteriores el 19 de julio era corta, hasta el punto de que ocupaba escasamente cinco párrafos en una hoja. Con respecto a la Armada alemana simplemente decía que:
43. En la tercera sesión plenaria, que tuvo lugar la tarde del 19 de julio, hubo un largo debate sobre el futuro de la Flota alemana. Stalin iniciaría el debate pero Churchill le aseguraría que no tenía objeción alguna a la propuesta soviética de que la flota alemana fuera dividida, a pesar de que esta estaba vinculaba a la necesidad de un trato satisfactorio y amistoso de todos los puntos de la Conferencia. Truman dijo que él también estaba de acuerdo con una división en tres partes de la flota naval alemana. 44. Sin embargo, Churchill insistió firmemente en que el tema de los submarinos debe ser tratado de manera diferente. Con la excepción de un pequeño número que se deben conservar para pruebas técnicas, pensaba que la mayor parte de los Uboot debía ser hundido y el resto repartido a partes iguales. Stalin declaró que también estaba a favor de hundir una gran proporción de los Uboot, y Truman indicó que también estaba de acuerdo. 45. Como resultado de las decisiones del 19 de julio, la cuestión del destino final de la flota naval alemana quedaría en suspenso, aunque la necesidad de avanzar en ese tema ha sido mencionada (otra vez) por Molotov, en la quinta reunión de secretarios de relaciones xxteriores realizada el 22 de julio. 46. El tema sería tratado en la siguiente reunión plenaria celebrada el 25 de julio, cuando fue el primer tema del programa. Churchill y Truman declararon que su personal sigue trabajando en las propuestas detalladas, y Stalin estaba de acuerdo en que este asunto se aplace hasta que todas las propuestas estén disponibles. |
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Churchill, Truman y Stalin en Potsdam |
47. Las discusiones relativas a la eliminación de la flota naval alemana se aceleraron a medida que la Conferencia se acercaba a su fin, y el personal de cada uno de los tres aliados prepararon las propuestas en las que se detallaba su posición sobre el tema:
48. La décima reunión de los secretarios de relaciones exteriores, tuvo lugar el 30 de julio. En ella se acordaría que debía crearse un Subcomité Técnico para examinar las propuestas británicas y soviéticas concernientes al destino final de la flota alemana, tanto la de superficie como a los uboote. Sus informes debían estudiarse en la siguiente reunión de los secretarios de relaciones exteriores. Este Subcomité Técnico estaría encabezado por tres expertos aliados de alta graduación, concretamente por un Vicealmirante británico, un Vicealmirante americano y un Almirante de flota soviético. Este último, de mayor graduación que la de sus colegas, era Nikolai Kuznetsov el comandante en jefe de la Armada soviética. Su presencia indicaba la seriedad con la que se tomaba la Unión Soviética el tema del destino final de la Flota alemana. 49. En la sesión plenaria celebrada el 11 el 31 de julio, Stalin insistiría en que se tomara la decisión final sobre la cuestión de la flota alemana. Si bien el informe del Subcomité Técnico aún no estaba disponible, Stalin declaró de nuevo su opinión, que ya se había acordado que Rusia recibiría un tercio de la flota naval alemana, a excepción de los submarinos - que serían hundidos. 50. La décima reunión de los secretarios de relaciones exteriores, realizada el 1 de agosto, consideraba el informe del Subcomité Técnico en la que se recomendaba que:
No obstante había discrepancias entre el número de uboote que debían ser conservados. Los Estados Unidos y el Reino Unido recomendaban entregar diez uboote a cada uno de los aliados, pero la Unión Soviética deseaba que fueran treinta. El Subcomité Técnico recomendaría que no se hiciera un anuncio público sobre el reparto de la Flota Alemana, ya que existía el peligro que las tripulaciones alemanas hundiesen sus buques al recibir la orden de zarpar hacia puertos aliados. En las discusiones posteriores los secretarios de relaciones exteriores acordaron que los buques de superficie debían ser repartidos de la manera que se recomendaba y, tras una dura declaración de Bevin (el nuevo secretario de exteriores británico) hablando en nombre del Reino Unido y de los Estados Unidos, Molotov estaría de acuerdo en que los aliados deberían asignarse diez uboote a cada uno de ellos y que el resto debería ser destruido. 51. En la 12ª (y penúltima) Sesión Plenaria, mantenida también el 1 de agosto, los líderes aliados hicieron suyas las conclusiones a las que habían llegado sus respectivos secretarios de relaciones exteriores, ese mismo día sobre el destino final de la flota naval alemana. 52. Inmediatamente tras esto Athlee (el nuevo Primer Ministro británico), escribiría en una misiva dirigida a Churchill lo siguiente:
53. La misiva finalizaba con una Post Data que decía lo siguiente:
54. Entonces, al finalizar las Conferencias de Potsdam, cada uno de los aliados había obtenido lo que quería. La Armada alemana sería eliminada. Tal como se esperaba, Stalin iniciaría la demanda referente a la Flota de superficie, en la que solicitaba el reparto de la misma y de la entrega de diez de los uboote rendidos. Los otros dos aliados habían manifestado similares demandas aunque no les interesaba la Flota de superficie. Los Estados Unidos consiguieron su propósito que no era otro de hundir todos los uboote que fuera posible de la misma manera que lo deseaba Gran Bretaña. |
| Acciones Pre-Potsdam |
56. Los acuerdos finales de Potsdam también declaraban que: Los tres gobiernos están de acuerdo en crear una Comisión Naval Tripartita que transmitirían los acuerdos alcanzados en el tema del destino final de la flota alemana y que:
57. Durante la Comisión Naval Tripartita se produjo un debate interno dentro de la delegación de los Estados Unidos, sobre la posibilidad de recuperar el material de los submarinos que se habían rendido. Una sugerencia específica relativa a los motores diésel se hizo el 19 de agosto, y hubo otras en relación con los motores eléctricos y baterías. Sin embargo, en una nota informativa destinada al jefe de la delegación de la Comisión Naval Tripartita de Estados del 27 de septiembre, se preveían una serie de objeciones planteadas por los rusos quienes, como era de esperar, pidieron una cuota de un tercio de todo el equipo desguazado de los submarinos alemanes. En la nota se destacaba que el Acuerdo de Potsdam declaraba que la mayor parte de la flota submarina alemana debía ser hundida, a menos que una excepción específica sea acordada por los tres gobiernos, y que el acuerdo prohíbe la recuperación de cualquier material procedentes de los submarinos que iban a ser hundidos. Por lo tanto este asunto no sería tratado más. 58. El reparto inicial de los uboote se acordó en la 13ª reunión de la Comisión Naval Tripartita del 10 de octubre de 1945 y, como resultado de ello, de los 135 uboote estacionados en el Reino Unido, ocho serían asignados a Gran Bretaña, uno a los Estados Unidos y diez a la Unión Soviética. Esto dejaba un total de 116 uboote en Loch Ryan y Lisahally, a la espera de que la Royal Navy decidiera su destino final. 59. La Comisión Naval Tripartita tomaría dos importantes decisiones sobre el tema de los uboote en la 18ª reunión del 29 de octubre. Estas fueron:
Esto debe considerarse junto a la decisión tomada en la conferencia de Potsdam que decía que:
60. Una serie de acciones ejecutivas eran necesarias para poner en práctica estas decisiones, incluida la transferencia de 10 de los submarinos situados en el Reino Unido a la Unión Soviética (en la Operación Cabal) que se llevaría a cabo a partir del 24 de noviembre. En relación con el hundimiento de los 116 uboote sin asignar situados en el Reino Unido, el 31 de octubre, el Almirantazgo ordenó al Comandante de la Royal Navy Rosyth, que iniciara los preparativos necesarios para llevarlos a cabo. Como resultado, la orden referente a la Operación Deadlight sería publicada el 14 de noviembre, con fecha de inicio para el 25 de noviembre. 61. La recomendación, que figura en el documento de la delegación británica de Potsdam, del 30 de julio, de que era conveniente que no se hiciera anuncio alguno del reparto entre los aliados de la Flota Alemana, ya que tal anuncio podría provocar que la flota fuera hundida por sus propias tripulaciones. Su posterior inclusión en el Acuerdo de Potsdam, empezó a causar dificultades considerables para el Gobierno británico. |
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El U3503 siendo desguazado en Göteborg (Suecia) |
| La prensa Británica y la opinión pública |
62. Mientras que las decisiones de destinar diez de los uboote rendidos a la Unión Soviética, de hundir los restantes y de mantener estos hechos en secreto hasta que el resto de la Flota alemana de superficie, haya sido trasladada (tras ser repartida) ya sea a los Estados Unidos, a Gran Bretaña o la Unión Soviética, habían sido tomadas en Potsdam el 1 de agosto, casi todos los uboote restantes ya se encontraban en el Reino Unido, ya fuera en Loch Ryan o en Lisahally. Además, mientras que las decisiones acerca de los submarinos trasladados a la Unión Soviética y las que hacían referencia a los uboote que serían hundidos no se hicieron públicas por el por la Comisión Naval Tripartita hasta octubre, en la prensa del Reino Unido, y en el público en general, el interés sobre el destino de los uboote ya había empezado en el mismo instante en que los dos primeros uboote habían sido rendidos en Loch Eriboll y Weymouth y el 10 de mayo. 63. Entonces, los periódicos en Escocia e Irlanda del Norte informaron de la rendición de los uboote durante todo el mes de mayo, y el interés sobre el tema aumentaría en junio y julio, cuando más y más submarinos fueron llegando al Reino Unido procedentes de Noruega y Alemania, como parte de la Operación Pledge. 64. La censura impuesta a los medios de comunicación de los tiempos de guerra ya no se aplicaba, y había una serie de "filtraciones" a la prensa, como el caso dado el 10 de octubre, el mismo día en que la Comisión Naval Tripartita decidió el reparto inicial a cada uno de los tres aliados - el diario "Times" y el "Manchester Guardian" publicaron similares artículos bajo el título "El destino de los Uboot". Un artículo similar sería publicado en el "Daily Express", una semana más tarde. 65. La cobertura mediática continuaría y el día 15, el día después de que la Orden Clasificada de la Operación Deadlight fuera publicada, ambos periódicos (El Scotsman y el Daily Telegraph) anunciaron que:
66. Esta noticia sería escrito por el Comandante Kenneth Edwards, el corresponsal del "Daily Telegraph" y del "Scotsman" en temas navales. Edwards era comandante retirado de un sumergible de la Royal Navy en los años de entre guerras, y era miembro vitalicio del consejo de la cámara de oficiales en Fort Blockhouse (HMS. Dolphin) en Gosport -la base de los submarinos Británicos-. A esta noticia le seguiría otra de similar, publicada en el Daily Express el día 17 de noviembre, bajo el título de “Destrucción de 120 submarinos alemanes rendidos”. 67. Al mismo tiempo la Comisión Naval Tripartita en Berlín ya conocía los planes Británicos y, en nombre del Almirantazgo, el representante del Reino Unido pidió a sus colegas (el 16 de noviembre) que, como la destrucción de los uboote no asignados en la Operación Deadlight no podía mantenerse en secreto, la Comisión Naval Tripartita debería emitir un comunicado conjunto (realizado en Berlín el 20 de noviembre), que incluiría la frase:
Sin embargo, en su respuesta del mismo día, el representante de Estados Unidos no apoyó dicha resolución, ya que la decisión original había sido tomada por los líderes aliados en Potsdam, y creía que cualquier anuncio debería ser realizado conjuntamente por los tres gobiernos en sus respectivas capitales nacionales. La posición del representante de Estados Unidos también fue fuertemente apoyada por el representante soviético, que declaraba el 17 de noviembre, que:
68. El Almirantazgo por lo tanto tenía un problema. Diez uboote debían de ser transferidos a la Unión Soviética el día 24 de noviembre en la denominada Operación Cabal, y 116 uboote debían ser hundidos en la Operación Deadlight que se iniciaría el 25 de Noviembre. No obstante no había autorización aliada para anunciar tales medidas clasificadas como “de seguridad”. Por otra parte, la prensa ya lo sabía todo sobre la Operación Deadlight y la esperada llegada de los oficiales navales soviéticos a Lisahally, podría dificultar la tarea de mantener el secreto. Por lo tanto, las noticias publicadas no fueron bien recibidas en Whitehall, donde el Gobierno británico que no podía realizar comentario alguno sobre el tema. 69. De las dos operaciones la única que afectaba directamente al Almirantazgo era la “Operación Cabal” (el traslado de los uboote asignados a la Unión Soviética) que había sido propuesta el 16 de noviembre en lo que el Almirantazgo, la War Office, el ministro del Aire y el gabinete de prensa, denominarían una “Noticia D” (D Notice) de la que debía evitarse toda referencia en la prensa. Sin embargo, a pesar del aviso del Almirantazgo diciendo que cualquier divulgación de la misma haría al Reino Unido responsable de un cargo de mala fé, los miembros de la prensa de la comisión mixta denegaron la solicitud, basándose en que la seguridad y la defensa nacional no estaban comprometidas. Esto fue así a pesar de que existía el temor real de que esta divulgación podría iniciar el sabotaje de los buques alemanes, en especial de los buques de superficie que aún quedaban en Wilhelmshaven. 70. Como resultado, el Almirantazgo buscó un compromiso con la prensa, al tiempo que continuaba con la línea oficial de que no podían hacer comentarios detallados debido a las restricciones del Acuerdo de Potsdam. El Primer Lord celebraría una reunión con un gran número de editores de periódicos, agencias de prensa y representantes de la BBC el 19 de noviembre, bajo el título "Transferencia de submarinos a Rusia". En esta reunión, el Almirantazgo puso sus cartas sobre la mesa, y se discutió tanto el tema de la Operación Cabal como el de la Operación Deadlight, centrándose en el punto de que existía un peligro real si se daba publicidad alguna sobre la Operación Cabal. 71. Por otra parte en las notas del Almirantazgo sobre la reunión anterior se indicaba que:
72. La reunión finalizaría con dos peticiones por parte del Almirantazgo:
73. Si bien el acuerdo implícito, pero no escrito, para mantener en secreto la Operación Cabal por parte de la prensa se mantuvo, en el tema de la Operación Deadlight no duró mucho. El 25 de noviembre, el "Daily Express" y el "Evening Standard" publicaron los detalles completos, seguido poco después por la publicación de otros artículos escritos por los periodistas que (por invitación) se encontraban a bordo de los buques de la Royal Navy involucrados en la operación. Sin embargo, incluso entonces, debido a la falta de acuerdo de los aliados, el Almirantazgo se vio obligado a declarar que todo era una farsa. En un mensaje, del 29 de noviembre, dirigido a las fuerzas navales que participaban en la operación, se indicaba que: 74. La publicación de información relativa a la Operación Deadlight por parte de la prensa no tuvo demasiada repercusión oficial, en cambio sí que tuvo repercusión el hecho de que los uboote fueran hundidos en lugar de ser desguazados para recuperar el metal y otros materiales útiles. 75. Varios miembros del Parlamento, incluido el representante del Parlamento de la zona de Loch Ryan, algunos hombres de negocios y varios particulares, formularon una serie de preguntas dirigidas directamente al jefe del Almirantazgo (First Lord of the Admiralty) y a varios otros integrantes del Parlamento. Todos ellos recibirían la misma (y aséptica) respuesta por parte del Gobierno:
76. A pesar de la considerable presión diplomática realizada a lo largo de noviembre y diciembre de 1945, el gobierno soviético se negó a acceder a la petición del Reino Unido en referencia a cualquier tipo anuncio oficial, y al final el anuncio se realizaría el 22 de enero de 1946, momento en el cual casi todos los Uboote no asignados ya habían sido hundidos. La respuesta a la pregunta de porqué los uboote fueron hundidos en vez de ser desguazados, nunca fue formalmente debatida ni respondida. Sin embargo, en previsión de que pudiera convertirse en un tema que atrajera el interés de la prensa, el Almirantazgo elaboró, el 30 de noviembre, un documento que establece las respuestas a lo que iba a ser esencialmente una pregunta hipotética:
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La destrucción del U977, foto procedente del Submarine Museum de Groton y aportada por Derek Waller |
| Conclusiónes |
77. Al finalizar la guerra en Europa un número considerable de buques de guerra alemanes, incluidos 156 uboote, serían rendidos a los aliados. La mayoría de ellos serían rendidos al Reino Unido y ninguno a la Unión Soviética. Por esto, cada uno de los tres aliados tenía su propio punto de vista sobre que hacer con ellos, y estaban de acuerdo en la total eliminación de la flota alemana y de sus instalaciones. Los Estados Unidos quería que la mayoría fuera destruida y de la misma manera pensaba Gran Bretaña (que insistía especialmente en la total destrucción de los uboote rendidos), pero la Unión Soviética priorizaba que le destinaran al menos una tercera parte de los buques rendidos. 78. Aunque el tema ya había sido discutido por los aliados con anterioridad, el futuro de la flota naval alemana fue planteado específicamente por Stalin dos semanas antes del Día de la Victoria. Churchill y Truman acordaron que el tema debía tratarse en la próxima Conferencia de Potsdam. Ni el Reino Unido ni los Estados Unidos expresaron ningún deseo en particular sobre el reparto de los buques rendidos. Por lo tanto, lo utilizaron como moneda de cambio en sus conversaciones con la Unión Soviética. Finalmente se llegó al acuerdo de que cada uno de los aliados se repartiría un tercio de los buques de superficie, pero, con la excepción de que solamente serían repartidos treinta submarinos del total de los rendidos, para ser utilizados con fines experimentales y técnicos, el resto debía ser hundido antes del 16 de febrero de 1946. 79. A pesar del comentario realizado por el presidente Roosevelt, en el que hacía referencia a que esperaba que se pudiera recuperar el acero de los buques de guerra capturados, en la Conferencia de Potsdam se decidiría que el destino de los uboote no asignados debía ser el hundimiento de los mismos. No hubo ninguna sugerencia en el sentido de que deberían ser desguazados con el fin de recuperar los metales y otros materiales útiles. 80. De este modo, en el Acuerdo de Potsdam se indicaba claramente que todos los uboote no asignados serían hundidos. Una decisión que fue aceptada y reforzada por la Comisión Naval Tripartita que fijaría una fecha límite para el proceso, concretamente la del 16 de febrero 1945. En una primera etapa, en las deliberaciones de la Comisión Naval Tripartita, hubo una sugerencia planteada por los Estados Unidos en la que indicaba qué elementos, como los motores diésel y motores eléctricos, podría ser rescatados de los uboote. Esto se descartó por considerar que las decisiones de Potsdam ya se habían tomado, y que la función de la Comisión Naval Tripartita consiste en poner en práctica los puntos acordados y no cambiarlos. 81. La aplicación de los acuerdos de Potsdam y de las decisiones de la Comisión Naval Tripartita (que eran todos secretos clasificados) llevó a la redacción y ejecución por parte de la Royal Navy de la denominada Operación Deadlight. En esta operación, serían hundidos los 116 uboote sin asignar que se encontraban en Loch Ryan y en Lisahally, operación que se iniciaría a partir del 25 de noviembre 1945. Sin embargo, a pesar del deseo del Almirantazgo de mantener en secreto esta operación por el temor de que las tripulaciones alemanas hundieran las naves de superficie supervivientes. Detalles del proceso sería filtrado a la prensa del Reino Unido, y esto llevó a que en el Parlamento británico se planteara la cuestión de porqué los uboot iban a ser hundidos en vez de desguazados. El Almirantazgo tuvo que mantener en secreto la operación ya que así se había acordado en Potsdam, y por lo tanto no quiso hacer comentario alguno sobre cualquiera de estas sugerencias. En su lugar, se ofreció a la prensa del Reino Unido acceso completo al desarrollo de la Operación Deadlight. Esto derivó en críticas por parte de la sociedad sobre el tema del hundimiento de los uboote en vez de ser desguazados. 82. El Almirantazgo se preparó por si había de justificar la decisión de hundir los uboote. La razón principal fue que era parte del Acuerdo de Potsdam, acuerdo tomado entre los líderes de los Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética, y por lo tanto no abierto a revisión. Además, se estimó que había más de un millón de toneladas de buques de guerra británicos y de buques auxiliares (incluidos 27 submarinos), esperando el desguace, y que aportarían varios años de trabajo. 83. Por último, mientras que hubo un deseo (tal vez emocional) de que los uboote fueran desguazados en lugar de hundidos, esto no planteaba ningún problema político, económico o industrial en el Reino Unido y, en todo caso, en el momento en que los aliados emitieron su comunicado conjunto, en enero de 1946, con las decisiones tomadas en Potsdam, casi todos los submarinos ya habían sido hundidos. Derek Waller febrero de 2011 |
Fuentes:
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Artículo realizado por Derek Waller (2010) Traducción: Dani J.Åkerberg, José Carlos Violat. |
Agradecimientos: Notas:
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