Como todos los barcos de este tipo, se trataba de un tipo de portaviones pequeño construido como medida de emergencia hasta que los portaviones de escolta que estaba construyendo los americanos estuvieran disponibles en cantidades suficientes.
En este caso se trataba de buques cisternas a los que se les había añadido una cubierta de vuelo de unos 140 metros de longitud por 18,90 metros de anchura. Operaban con tripulaciones civiles bajo los colores de la marina mercante y llevaba su carga normal de mercancía mientras servían como portaviones.
Estos buques cisternas no tenían hangar y transportaban 3 aviones Fairey Swordfish cuya función principal era la de atacar a los aviones alemanes de reconocimiento de largo alcance, los Focke-Wulf Fw200 Cóndor, para evitar que pudieran descubrir y seguir a los convoyes.
Su tripulación de vuelo la componían hombres del Squadron Nº. 836 del Royal Naval Air Service (RNAS). Su acomodación era mínima y la munición y los depósitos de combustible no estaban ni compartimentados ni acorazados.
La tripulación de vuelo la formaban un Oficial en Jefe, los tripulantes de los aviones, un Oficial de Control de Aterrizaje, 10 artilleros y 3 ó 4 marinos.
La tripulación del barco podía tener además un operador de radio.
Los buques de esta clase tenían la cubierta de vuelo instalada encima de la cubierta principal, tenían una pequeña isla y no tenían catapultas u otras facilidades.
Fueron construidos en esta configuración, no fueron convertidos. Operaron en convoyes en el Atlántico durante toda la WWII. |