En 1.943, el Almirante King ordenó la continuación del programa de construcción de 2 portaviones ligeros al año para reemplazar las perdidas.
Los nuevos portaviones estarían basados en los cascos de los cruceros de la clase Baltimore porque estos ya estaban en producción.
De hecho, se acabó por diseñar un nuevo casco, sin los bulges de los de la clase Independence pero con una protección similar a los de la clase Essex.
Solo se construyeron 2 ejemplares, otros 2 más se habían ordenado pero fueron cancelados debido al fin de la guerra.
Tras la guerra fueron adaptados para poder operar con aviones a reacción y, a mediados de los 50, pasaron a ser portaviones de entrenamiento. |