A finales de la década de los treinta, el Almirantazgo británico comprendió que sus fuerzas de escolta serian de escaso valor en el caso de un enfrentamiento bélico. Se precisaba un tipo de unidad ligera, económica y que pudiese ser construida en los pequeños astilleros habitualmente dedicados a la construcción civil.
En enero de 1.939 el Almirantazgo publicó las especificaciones para un tipo de buques de escolta en las que se exigía debía tener un casco bien compartimentado, que dispusiera de Asdic y de un equipo simplificado de forma que pudiera ser usado por los reservistas, que en caso de emergencia, formarían sus tripulaciones.
Se escogió como base para el proyecto un nuevo ballenero de diseño reciente, el Southern Pride de 930Tm. Los nuevos escoltas recibirían el nombre de flores, de ahí el de su clase, Flower.
El casco era de líneas muy sencillas pero de estructura robusta. La proa estaba ligeramente inclinada y tenía la roda redondeada, la popa y la carena eran convexas. Las superestructuras eran sobrias y el puente de mando era descubierto. Tras probarlo en el Atlántico, se comprobó que no estaba adaptado para este por lo que se paso a arrufar mas la proa y a alargar mas el castillo de proa. Las quillas de balance fueron agrandadas y se intento mejorar su habitabilidad.
La primera de estas corbetas fue completada a los cinco meses y medio de la colocación de la quilla, las siguientes a una media de una cada tres semanas y media.
El coste de cada una de ellas era de unas 90.000 Libras. |