El comandante era la máxima autoridad dentro de cada unidad militar. Se podía decir que era el único a bordo que combatía, recayendo sobre aquel toda la responsabilidad en el ataque, el éxito y el fracaso del mismo.
La mayoría de las veces sólo él podía ver al enemigo a través de las lentes del periscopio, y de su rectitud y equidad dependían las relaciones entre el personal bajo sus órdenes.
Harald Busch, en su libro “Así fue la guerra submarina” enumera las principales cualidades de un buen comandante. Según aquel, todo buen comandante debería de tener: seguridad en sí mismo, conocimientos técnicos y experiencia, prestigio y audacia, dureza y bondad, ambición, tenacidad y espíritu deportivo, pasión por la lucha no exenta de precaución, energía, coraje, afán de superación y sentido de la responsabilidad.
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Todos estos factores entraban en juego en cada ataque, y de su equilibrio dependía el éxito de la misión.
Tenía asimismo el apoyo técnico del jefe de máquinas, que era el responsable de decidir como se debían de ejecutar las órdenes del capitán, ya fuera cambiar la cota de profundidad o determinar los ángulos de los timones.
Al comienzo de la guerra la edad mínima para los comandante de U-boote estaba en los 25 años, rebajándose posteriormente según avanzaba el conflicto y las pérdidas aumentaban, hasta los 20 años y algunos meses. Finalmente fue necesario acudir a oficiales en la reserva para sustituir a los “ases” muertos o capturados, poniendo como ejemplo al Fregattenkapitän Wilhelm Kiesewetter, que estuvo al mando del UC-1 (en 1940) con 62 años de edad, aunque generalmente se aplicó la norma de asumir el mando de un sumergible hasta el límite de los 40 años.
El rango del comandante variaba de unas unidades a otras. Normalmente se trataba de un Oberleutnant zur See o Kapitänleutnant, aunque posteriormente se rebajó la categoría conforme se aproximaba el final de la guerra y cada vez era mayor el número de sumergibles y submarinos comisionados. Además las bajas eran cada vez mayores y la vida operativa de las dotaciones se reducía con el incremento de la eficacia aliada.
Al principio de la guerra, las dotaciones eran relevadas (a pesar de las protestas) tan pronto alcanzaban los doce cruceros; pero a partir del año 1943, muy pocas dotaciones llegaron a alcanzar esa cifra. |
Veamos el siguiente cuadro y saquemos nuestras propias conclusiones:
Número de Patrullas |
Número de Unidades |
| Ninguna patrulla |
293 Uboote |
| 1 patrulla |
262 Uboote |
| 2 patrullas |
150 Uboote |
| 3 patrullas |
101 Uboote |
| 4 patrullas |
60 Uboote |
| 5 patrullas |
54 Uboote |
| 6 patrullas |
30 Uboote |
| 7 patrullas |
32 Uboote |
| 8 patrullas |
30 Uboote |
| 9 patrullas |
27 Uboote |
| 10 patrullas |
37 Uboote |
| 11 patrullas |
16 Uboote |
| 12 patrullas |
12 Uboote |
| de 13 a 22 patrullas |
29 Uboote |
TOTAL
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1.133 |
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Entre 1935 y mayo de 1945 un total de
1.418 comandantes de sumergibles y submarinos fueron entrenados por la Kriegsmarine, no teniendo todos mando en unidades. De
esos 1.418 comandantes, 538 murieron en acción de guerra, 4 se suicidaron, 2
sufrieron consejo de guerra y ejecutados y 34 fueron capturados por los
aliados. |