El hundimiento del U110 (Kptlt. Fritz-Julius Lemp)


Nota de U-Historia:

Del mismo modo que ya hicimos en el artículo dedicado al hundimiento del U99, os ofrecemos el informe Británico sobre el hundimiento del U110. Hay que tener en cuenta que la verdadera historia de “este hundimiento” y nos referimos a la captura del mismo uboat y de la máquina enigma (y sus claves) no fue hecha pública hasta muchos años después del final de la guerra.

El capitán Stephen Roskill en su historia oficial “The war at sea” indica que el U110 “fue hundido” en cambio, explica una historia diferente en su interesante libro “The Secret Capture”. A partir de ese libro empezaría a salir a la luz lo que realmente ocurrió.

En el siguiente artículo, a pesar de ser un informe oficial, no nos habla de la captura del U110 por lo que es muy interesante comprobar como el Almirantazgo “maquilló” los hechos para mantener el secreto.

Las fotografías que ilustran este informe no forman parte del informe original.

Para ampliar el tema os recomendamos consultar la ficha e historial del U110.


La segunda y última patrulla del U110


A las 1932 del día 15 de abril de 1941 el U110 (un uboat del tipo IXb) iniciaría la que sería su última patrulla. Su tripulación la complementaba un inusual invitado; un corresponsal de guerra.

No fue hasta el final de la segunda semana de patrulla en que ocurriría algo interesante. Tras seguir una línea de patrulla, que se inició al oeste de Irlanda el día 20, localizaría y hundiría al vapor francés “Henri Mori” que navegaba en solitario siguiendo órdenes del gobierno británico. El hundimiento se produciría a las 0130 del día 27 de abril tras ser alcanzado por un torpedo. Aunque los prisioneros (se refiere a los del U110) declararon que el vapor transportaba mineral de hierro, la realidad era que el “Henri Mori” había zarpado de Dakar el día 3 de abril cargado de cacahuetes. Sería rescatado un superviviente (un tripulante ruso) que dejarían en un bote y al que darían una botella de aguardiente.

En esos días, en tres ocasiones el U110 avistaría algún buque pero en todas los dejaron marchar sin atacar aunque, en al menos dos de los casos, intentaron perseguirlos.
Se iniciaría otro periodo de calma hasta el día 5 de mayo cuando llegarían noticias procedentes de Alemania indicando que un gran convoy (posiblemente el OB318) se estaba formando cerca de las Hebridas. Se indica de que el convoy podría estar formado por unos cincuenta buques escoltados por quince destructores. Los prisioneros declaran que al parecer el convoy sería localizado en primer lugar por aviones de reconocimiento y entonces al U110 y a otros uboate se les ordenaría interceptarlo.
A las 2030 del día 6 de mayo el U110 ya había navegado 1.000 millas y tal éxito sería anotado en el diario de guerra. El día 8 por la mañana el U110 realizaría dos inmersiones de emergencia al avistar aviones enemigos. Al emerger de la segunda inmersión avistarían a un destructor y volvería a sumergirse restando una hora más sumergido. A las 1815 de la tarde, tras emerger, avistarían humo a proa por la amura de babor.

A pesar del mal tiempo durante la noche lograrían acercarse al convoy. La intención era iniciar el ataque pero a causa de la luna llena y de la fuerte escolta se decidiría no hacerlo. Se mantuvieron a la espera siguiendo el convoy a lo lejos y al día siguiente se les uniría el U201 (Oberleutnant zur See Adalbert Schnee). Posiblemente había un tercer uboat en la zona, algunos prisioneros declararon que había ocho unidades operando en el Atlántico Norte en ese momento.

A la derecha el Kptlt. Fritz-Julius Lemp

Fritz-Julius Lemp

Antes de actuar por separado los dos capitanes conferenciaron. Schnee consideraba que el ataque no debía retrasarse y estaba de acuerdo que Lemp atacara primero y el U201 se le uniría una hora y media más tarde.

El corresponsal de guerra a bordo del U110 filmaría este encuentro y también al U201 alejándose y sumergiéndose. Por desgracia todas las películas y fotografías se perderían junto al U110. Es una lástima que se perdiera este material ya que hubieran tenido mucho éxito en las noticias de los cines ingleses. El navegante le comentó a Lemp que pospusiera el ataque ya que estaba casi seguro de que la escolta estaba a punto de dejar el convoy y a Lemp le hubiese gustado esperar hasta el anochecer.

A las 1237 (hora alemana) el U110 se sumergiría. En los tubos de proa estaban preparados cuatro torpedos eléctricos. A las 1259, a profundidad de periscopio, lanzaría tres torpedos y tras escuchar varias detonaciones creyeron que habían hundido tres buques de 5.000 a 7.000 toneladas (1).

Se dio la orden de lanzar el cuarto torpedo a un buque factoría ballenero de unas 15.000 toneladas. Por algún motivo hubo un error en las órdenes transmitidas entre el primer oficial y el ingeniero jefe y el torpedo no sería lanzado.

Antes de que se pudiera realizar un nuevo ataque (ya en la superficie), el U110 sería avistado por lo que los prisioneros describieron como un destructor y se realizaría una inmersión de emergencia.


El hundimiento del U110


El HMS.Aubretia se encontraba a cuatro cables (unos 800 metros) del flanco de estribor del convoy cuando detectaría mediante sus hidrófonos el ruido de los torpedos lanzados por el U110 y tras producirse el primer impacto contra uno de los mercantes, la corbeta viraría a estribor y aumentaría la velocidad. Lograría un contacto pero lo perdería casi de inmediato. Poco después se avistaría el periscopio del U110 a unas 800 yardas de distancia.
La corbeta atacaría lanzando un patrón de seis cargas, ajustadas a 30 y a 80 metros de profundidad. Estas cargas causarían grandes daños en el interior del U110. El HMS.Bulldog y HMS.Broadway se unirían al ataque y también detectarían al U110. El HMS.Aubetria pronto recuperaría el contacto y lanzaría un nuevpo ataque, formado por un patrón de diez cargas de profundidad ajustadas a 50 y 120 metros.

Los alemanes describen el ataque como muy preciso. No sabemos la profundidad a la que llegaría el U110 ya que las cargas destruyeron el indicador principal pero según declaraciones de los supervivientes uno de auxiliar alcanzó los 95 metros.

Los ataques destrozaron el interior del sumergible, los hidrófonos y el timón quedaron inservibles, los motores eléctricos estaban fuera de combate y parte de las baterías estaban dañadas y empezaban a producir gas. La tripulación empezaría a mostrar signos evidentes de pánico cuando el U110 empezaría a hundirse de popa (2).


El U110 una vez abordado, cosa que según el informe "oficial" que reproducimos nunca sucedió

Un Leutnant, ferviente nazi y obviamente un típico Prusiano – procedente de una familia de gentiles de Mecklenburg – aprovechó la oportunidad de la situación para preguntarle al corresponsal de guerra si las caras de terror que veía eran como las que aparecían en la “propaganda de guerra”.

El Capitán vio que la situación era desesperada y sin posibilidad de escape y ordenó soplar los tanques de lastre para emerger. A pesar de que la orden fue dada no se pudo llevar a cabo ya que la llave principal estaba atascada. La tripulación intentaba repararla cuando de repente, tras una fuerte sacudida (producida por una carga y que posiblemente activó el soplado de los tanques de lastre), el U110 iniciaría el ascenso a toda velocidad hacia la superficie. Una vez en la superficie, y abierta la escotilla de la torreta, llegaría la orden de abandonar la nave.

El HMS.Broadway, que estaba en contacto con el U110, al verlo emerger se prepararía para atacarlo. Empezaría a cañonearlo y pondría rumbo a toda máquina hacia él para embestirlo. Cuando se encontraba a unos 500 metros vio a la tripulación que empezaba a abandonar la nave. El capitán Lemp se encontraba en la torreta y gritando a sus hombres que se tiraran al agua, poco después él mismo lo haría. Hay constancia de que una vez en el agua preguntó al primer oficial y al ingeniero jefe donde estaba el teniente en prácticas ya que se estaba recuperando de una enfermedad y no creía que pudiera valerse por si solo.
El capitán Lemp no sobrevivía al hundimiento del U110.

Además del capitán, tres suboficiales y once marineros morirían. El mar estaba lleno de combustible (posiblemente procedente de un tanque reventado) lo que dificultaba la supervivencia.

El fin del U110 llegaría justamente dos meses después de que zarpara de Kiel en su primera patrulla de combate. En ese tiempo hundiría tres buques con un bagaje total de 10.085 tn y dañando a un petrolero de 6.000tn.


La tripulación del U110


El U110 estaba comandado por un oficial de una demostrada experiencia y habilidad, uno de los pocos elegidos que comandan un uboat desde el inicio de la guerra y un hombre que había obtenido cierto prestigio entre los comandantes. El era, o al menos lo parece, muy respetado y querido. Esto también influenció a la hora de mantener a sus hombres más importantes a su lado. Su tripulación dice de él que es un hombre a veces temperamental, de gran determinación y de una calma imperturbable.
Fritz Julius Lemp nació el 9 de febrero de 1913 en Tsingtao (China) en la colonia alemana de Klao-Chow donde su padre (un oficial del ejército) estaba destinado. Lemp ingresaría en la marina el 1 de abril de 1931 y al iniciar la segunda guerra mundial se encontraba al mando del U30. En octubre de 1940 tomaría el mando del recién construido U110. En agosto de 1940 sería galardonado con la cruz de caballero.

Al capitán Lemp le hubiera gustado llevarse a su perro de patrulla con él. Como eso era imposible, pintaría en la torreta del U30 a un cachorro de Terrier. De este modo nacería el emblema del U30 y posteriormente del U110.

El primer oficial, el Oberleutnant zur See Loewe, era primo de Lemp pero aparte de esto poco tenían en común. Descendiente de una familia bien estante de Mecklenburg, Loewe era estrecho de mente, duro, brutal y fanfarrón además de un intolerante con cualquiera que criticara o discrepara del régimen que él tanto defendía y apoyaba. Ya sea por una razón o por otra la tripulación lo odiaba. No solo lo consideraban ineficiente y tonto si no que le denominaban “Jonah” en honor a su primer buque (el Lux) que se hundiría al inicio de la guerra. También sirvió en un destructor en Narvik. Sufría de desfallecimientos y convulsiones y su falta de intelecto puedo ser debido a los largos periodos en que estuvo enfermo de joven.

Lemp tenía una carga muy pesada en esta patrulla, se trataba del oficial júnior (oficial en prácticas). El Leutnant zu See Ulrich Wehrhrofer era tan indeciso que nadie confiaba en él a la hora de hacer nada. Nativo de Danzig se sentía orgulloso de ser alemán pero adoptaba otro tono a la hora de hablar del nacional-socialismo. Wehrhrofer daba la impresión de ser inteligente pero poco prparado.

El Ingeniero jefe, el Oberleutnant Hans-Joachin Eichelborn contrarrestaba las deficiencias de los dos Leutnant. La tripulación le consideraba un excelente ingeniero y que podía llegar a ser el Oficial Ingeniero de una flotilla de uboate. Hijo de un maestro de un pequeño pueblo cerca de Berlín, hombre de buena educación y agradable trato, nunca mostró la menor admiración hacia Hitler y tampoco mostró aniversión hacia Gran Bretaña, a pesar de ello estaba totalmente convencido que la victoria final se decantaría hacia el lado alemán.


Conocida imagen del U110 junto al HMS.Bulldog

A la mayoría de los suboficiales podríamos considerarlos como hombres de una amplia experiencia. Muchos de ellos habían participado, bajo el mando de Lemp, en la mayoría de las patrullas del U30. Otra cosa era el nivel de la tripulación, la mayoría de ellos eran inexpertos y estaban mal entrenados. Incluso alguno de ellos participaban en su primera patrulla cuando el U110 fue hundido. No estaban preparados y mostraron claros síntomas de pánico en las acciones de combate.

Parece ser que es difícil encontrar tripulaciones para los uboat. Muchos de los marineros habían sido destinados a la arma submarino obligatoriamente. Uno de ellos había sido operado de una hernia seis semanas antes de embarcarse, otro había estado en prisión. Este último había sido oficial de la marina mercante y era un hombre de una considerable experiencia naútica. Se encargaba de las tareas de navegación y no hablaba mucho de sus malas experiencias que le habían hecho más fuerte aunque otros miembros de la tripulación hablaban sobre su estancia en un campo de concentración (¿cómo se habían enterado?). Este hombre había sido clasificado por las autoridades como “irreconciliable”. Tanto él como su familia sufrían por el hecho de estar destinado en un sumergible. Aunque no era un nazi era un patriota.

La moral de los oficiales y suboficiales era alta. Se observaban ciertas tendencias, entre ellas la fe ciega en la victoria de Alemania y su incredibilidad hacia los nuevos “equipos detectores de uboat” británicos. Esta incredibilidad no restaba que tuvieran respeto y miedo de que el tal detector fuera realmente eficaz ya que podría ser letal para los uboat. También estaban temerosos de las nuevas tácticas de ataques con cargas de profundidad, cada vez más precisos.
Los prisioneros expresaron la opinión de que las autoridades navales sabían que los uboat no conseguirían la victoria. Parte de la culpa de ello la achacan a la Luftwaffe que nunca apoyaron a los sumergibles.


El Corresponsal de guerra del U110


En el U110 estaba embarcado un miembro de la “Propaganda Kompanie” (P.K.) que tenía el rango temporal de Leutnant-zur-See. Su nombre  Helmut Ecke de 23 años y de Berlín. A los dieciocho años formaba parte de el periódico Berlinés “B.Z. am Mittag”. En 1938 se le ofreció el puesto de ayudante del corresponsal en Londres de dicho periódico pero no lo aceptó ya que quería realizar el servicio militar. En marzo de 1939 era un motorista destinado a una unidad Panzer y se perdió durante la invasión de Checoslovaquia. No obstante, afirma haber sido el primer alemán en entrar en Praga. Tomó parte de la campaña Polaca conduciendo su motocicleta a través de Polonia. Cuando su compañía se topó con el avance de las fuerzas Rusas se retiraron.

Ecke regresaría a Alemania donde pasaría los meses de la “Phoney War”(3). En mayo de 1940 se encontraba en la vanguardia del avance a través de Francia y aunque estuvo en primera línea de combate las bajas de su “Panzer Kompanie” no llegaron al 10%. Acabaría cerca de Saint Florentin donde su unidad capturaría intacto un depósito (almacén) de tanques franceses. Según su relato, los franceses intentaron destruir solamente uno de sus tanques y sin mostrar demasiado empeño en ello ya que les disparaban con sus ametralladoras, con la esperanza de que se incendiaran. En el invierno de 1940 Ecke sería destinado a la rama naval del “P.K.”.
La Propaganda Kompanie la formaban entre dos mil y tres mil hombres de los cuales unos trescientos estaban destinados al frente ya sea como reporteros o fotógrafos. Las bajas entre los “P.K.” de primera línea era de lejos las más altas de ente todas las unidades, situándose sobre el 28% según los datos facilitados a la prensa alemana en febrero de 1940.

El jefe de la rama naval del “P.K.” es el Korvettenkapitan Karl Hinsch un oficial retirado que sirvió en la última guerra. El jefe de los “P.K.” destinados en los uboat es un periodista llamado Wolfgang Frank. Su base se encuentra en Kiel. Wolfgang Frank acompañó a Günther Prien y Otto Kretschmer en varias patrullas de guerra y, aunque no formaba parte de la tripulación de estos uboat, sería condecorado con al Cruz de Hierro de segunda clase (Eisernes Kreuz 2. Klasse) y con la insignia submarinista (U-Bootskriegsabzeichen). Frank es autor de varios libros sobre la lucha submarinista.

Una vez destinado a la rama naval de la “P.K.” Ecke sería enviado a Paris y desde allí a Boulogne en febrero de 1941. Pasaría seis semanas en un buque de patrulla que consideraría “intensamente aburridas” ya que no participó en acción alguna. No obstante obtendría suficiente material para escribir cuatro artículos describiendo la vida de la tripulación. Helmut Ecke no había visto un uboat en su vida pero ya de regreso a Paris se presentaría voluntario para participar en una patrulla de combate en uno de ellos. Su petición sería aceptada y sería enviado a Lorient. Allí había catorce “P.K.” aunque antes de Ecke solamente dos de ellos habían participado en una patrulla de guerra en un uboat. Su jefe era Herbert Kuehn quien en otoño de 1940 acompañaría al Kapitänleutnant Heinrich Schonder en varias patrullas en el diminuto U58.

Ecke era uno de los senior, tenía un coche y un conductor a su disposición. Como anécdota comentar que Ecke, un Leutnant-zur-See honorario y periodista en la vida civil, tenía como chofer al caporal Barón von der Heydt.

A bordo del U110 Ecke participaría en las guardias en el puente y declararía que nunca llegó a pensar que las condiciones a bordo fueran tan duras. Lamentablemente las casi trescientas fotografías tomadas durante la patrulla se perdieron con el U110. En el momento del último ataque realizado por el U110 se le ordenaría abandonar el puente. La última cosa que recuerda es una tremenda explosión producida por las cargas de profundidad. La describe como más fuerte que la más terrorífica que nunca hubiera oído en el frente del Este, incluidas las lanzadas por los Stukas. Eck se encontraba en la central junto a Lemp y lo siguió al exterior. Tras chapotear un buen rato rodeado de combustible sería rescatado.
Eck repetidamente agradecería el trato recibido a bordo de los buques de nuestra majestad. Gratitud que se convertiría en furia en la prisión de Brixton contra sus interrogadores. Amenazó varias veces en publicar sus experiencias en cautividad tras la guerra.


Notas:

  1. El SS.Esmond (4.976tn) y el SS.Bengore Head (2.609tn) del convoy OB318 resultarían torpedeados y hundidos a las 1400 (hora británica) el 9 de mayo en la posición 60º28’N 32º40’W.
  2. No todos los interrogados hacen referencia a ello.
  3. Periodo (entre septiembre de 1939 y la batalla de Francia de mayo de 1940) en el que aunque Inglaterra estaba en guerra con Alemania no hubo combate terrestre alguno. La RAF iniciaba sus misiones sobre suelo alemán… lanzando millones y millones de panfletos contra el régimen de Hitler, como únicos proyectiles. Su propósito era demostrar a los nazis cuán vulnerables eran, pero eso sólo sirvió para hacerles reforzar sus defensas antiaéreas, además de -como dijo un alto cargo militar- «suministrarles papel higiénico para varios años de guerra».
    Empezaron llamándola la guerra del confeti y el senador americano William Borah terminó bautizándola The Phoney War, algo así como la guerra de pega. «Europa estaba pacíficamente en guerra», escribiría William Manchester, subrayando que la única baja británica en el continente fue un cabo que se hirió mientras limpiaba el arma. Aquello era una guerra sin guerra.
    Aunque hubo episodios que impregnaron la pugna por la supremacía naval de un aura de misterio y aventura, como la incursión de un submarino alemán hasta la base de Scapa Flow o la persecución y hundimiento del acorazado de bolsillo Graf Spee ante la rada de Montevideo, durante ocho interminables y aburridos meses no ocurrió nada relevante en el teatro de operaciones terrestres.
    Este periodo se denominaría “Sitzkrieg” en Alemania.

Fuentes consultadas:

  • U-Boat Archive Series Volume 1: What Britain knew and wnated to know about U-Boats
  • Monthly Anti-Submarine Report” June 1941.
  • Wikipedia

Artículo Traducido y ampliado por Dani J.Åkerberg

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