Los buques Liberty

Fueron cargueros construidos en los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial. Eran de diseño británico pero adaptados por los EE.UU. Su característica principal eran que baratos y rapidos de construir. Vinieron a simbolizar la capacidad de producción de los EE.UU. en tiempos de guerra.
Basados en buques encargados por el gobierno británico, la clase “Ocean”, para reemplazar a los barcos torpedeados por los U-Boot alemanes que infligieron enormes pérdidas en la flota mercante del Reino Unido. Fueron comprados para la flota de los EE.UU por la ley de Prestamos y Arriendos para aprovisionar al Reino Unido que adquirió 60 unidades.

Dieciocho astilleros americanos construyeron un total de 2.751 buques Liberty entre 1941 y 1945. El mayor número de barcos producidos adaptados a un único diseño. El diseño británico fue modificado por la Comisión Marítima de los Estados Unidos para adaptarlo a un modelo americano más práctico e incluso mas rápido y barato de construir.
Esta versión fue denominada EC2-S-C1 (Emergency Cargo, 2= large ship) E por Emergency C por cargo, 2 por la longitud de la línea de flotación de 400 a 450 pies, que era el índice del desplazamiento, S por propulsión a vapor y C1 por el diseño.
Inicialmente tuvieron una imagen pobre, entre los americanos, debido a su apariencia; la revista Time les llamó ” Patito Feo”.
Para ganarse a la opinión pública, el 27 de septiembre de 1941 fue designado “Día de la Flota de la Libertad”, y los primeros 14 barcos “Emergency” fueron botados ese dia.

Cada buque tenía un coste de 2 millones de dolares.


Barcos Liberty en construcción

Botadura del SS Zebulon B. Vance


El primero en ser botado fue el SS Patrick Henry, botado por el presidente Franklin D. Roosevelt, durante la ceremonia citó una parte del discurso realizado por Patrick Henry (héroe de la Independencia Americana) que finalizó diciendo “Dame la libertad o dame la muerte”.
Roosevelt dijo que esta nueva clase de barcos traería la libertad a Europa, lo cual dió origen al nombre de “Liberty Ship” (Barco de la Libertad).

Al principio el tiempo medio de construcción era de 230 días pero la media bajó a 42 días. El record lo batió la construcción del Robert E. Peary que fue botado a los 4 días y 15 horas y media despues de la puesta de quilla. Los buques eran ensamblados siguiendo un tipo de producción en cadena, con secciones prefabricadas. En 1943 tres nuevos barcos Liberty eran completados cada día. Fueron principalmente bautizados con nombres de americanos famosos, comenzando con los signatarios de la Declaración de Independencia.

La producción de estos buques se asemejaba, aunque a mayor escala, a los fabricados como barcos Hog Island y tipos similares estandarizados durante la Primera Guerra Mundial. El inmenso esfuerzo para construir los barcos Liberty, el enorme número de barcos a construir, y el hecho de que alguno de los barcos sobreviviese más allá de los cinco años para los que fueron diseñados originalmente, les hacen objeto de muchos estudios.

Características:

  • Eslora: 135 m.
  • Manga: 17.3 m.
  • Calado: 8.5 m.
  • Desplazamiento: 14.245 t.
  • Registro bruto: 7.176 gt.
  • Capacidad de carga: 9.140 tons.
  • Propulsión: Dos calderas de gasoil. Máquina de vapor de triple expansión, un solo eje, 2.500 cv (1.9 MW)
  • Velocidad: 11 a 11.5 nudos.
  • Autonomía: 23.000 millas
  • Tripulación: 41
  • Armamento estandard: Un Cañon en cubierta a proa de 4 pulgadas (102 mm) para utilizar contra submarinos en superficie y cañones antiaereos.

Botadura del Liberty SS Jeremiah O´Brien

Los primeros Liberty sufrieron roturas en el casco y cubierta, y unos cuantos se perdieron debido a defectos estructurales. Poco a poco se fueron corrijiendo este tipo de fallos modificando algunos materiales, demasiado expuestos a fracturas, utilizados en la construcción y finalmente cambiando en diseño dando origen a los barcos tipo “Victory”, mucho más fuertes y menos rígidos.

Muchos buques Liberty navegaban desarmados, pero luego fueron equipados con un cañón de 3 pulgadas en la proa, un cañón de 5 pulgadas en la popa y 8 cañones antiaéreos de 20 mm, dos a proa, dos a popa y 4 en el medio del buque.
Los buques armados llevaban un contingente de la Navy Armed Guard, voluntarios de la marina, para su operación acompañando a la tripulación civil de la marina Mercante. En caso de ataque el personal militar manejaba las armas ayudados por los civiles en el transporte de las municiones.
Algunos de estos barcos realizaron notables hazañas, así el SS.Stephen Hopkins que hundió al buque corsario alemán “Stier” en un combate a cañonazos barco-barco en 1942 y se convirtió en el primer barco americano en hundir un buque de combate de superficie alemán.

Durante los años que duró la guerra, solamente se perdieron en combate 200 unidades, aproximadamente el 7,4% del total de buques construidos.

Finalizada la contienda, muchos Liberty sobrevivieron a la guerra, formando un gran porcentage de la flota carguera de posguerra. Muchos fueron comprados por armadores griegos y sudamericanos a precios muy bajos. Magnates navieros como Theodoracopoulos fueron conocidos por comenzar sus flotas comprando muchos Liberties.
El término “Liberty-size-cargo” (Carga tamaño Liberty) para referirse a 10.000 tonedadas, se puede oir aún hoy en el argót de los negocios de fletes de buques.


Barco Liberty SS James Egan Layne


Hoy en día dos barcos Liberty todavía operativos sobreviven: El SS John W. Brown (después de una larga carrera como buque escuela y muchas modificaciones internas) y el SS Jeremiah O´Brien, que se mantuvo en su condición original.
Ambos barcos museo, todavía salen a la mar regularmente.

En 1994, el SS Jeremiah O´Brien navegó desde San Francisco a Inglaterra y Francia, el único gran barco que participó en la conmemoración del 50 aniversario del Día-D (Desembarco de la fuerzas aliadas en las playas de Normandía que marcó el comienzo de la liberación de Europa de la ocupación alemana).


SS Jeremiah O´Brien

SS John W. Brown
Botadura en ochenta horas

Una de las razones por las que los aliados consiguieron ganar la Batalla del Atlántico fue que los Estados Unidos podían construir barcos más rápido de lo que los alemanes podían hundirlos.
En 1939-1940 sólo se construyeron en los Estados Unidos 102 barcos de alta mar.

Pero en setiembre de 1941, la nación se lanzó a un programa de choque, y reunió todas sus habilidades industriales para producir un formidable barco llamado Liberty. A fínales de 1942 se habían completado 646 cargueros, 597 de ellos Liberty, y las botaduras superaron por primera vez los hundimientos en el Atlántico.
En 1943 eran botados 140 Libertys cada mes. En todos los astilleros de todo el país, 1,5 millones de trabajadores aprendieron a remachar y soldar componentes prefabricados.

El barco de 135 metros que construían -trabajando sin interrupción y al coste sorprendentemente bajo de dos millones de dólares por casco- era una adaptación de un carguero de servicio irregular británico. Podía recorrer 17.000 millas a una velocidad de 11 nudos, utilizando motores de vapor de un modelo antiguo.

No era hermoso ni rápido, pero sus líneas rectas y planas lo hacían sencillo y fácil de construir, y podía llevar 10.800 toneladas de la tan necesitada carga.

El genio detrás de este milagro de fabricación era el calvo y grueso Henry J. Kaiser, un contratista californiano de 60 años que había completado las gigantescas presas de Boulder. Bonneville y Grand Coulee antes del plazo prefijado.
El secreto de la construcción rápida de un buque, se dio cuenta Kaiser, era construir lo máximo posible en tierra. Los componentes eran ensamblados por todo el país. Los camiones los trasladaban luego a los astilleros, donde eran almacenados en un «sistema de archivo» a lo largo del lugar donde se construían los casos.
Cuando un casco estaba listo, las grúas alzaban mamparos, depósitos de combustible, cubiertas y superestructuras y los colocaban en su lugar.
Una vez botados los cascos, los remolcadores los conducían a las áreas de acabado, donde se instalaban los motores y todo el equipo que un barco necesitaría en el mar.

En la cúspide del esfuerzo de guerra, los trabajadores construían un barco en 80 horas y 30 minutos. Tan rápidos eran los constructores, que se contaba el chiste de una mujer que se adelantó con una botella de champán, lista para bautizar un nuevo barco. Ni siquiera se había colocado aún la quilla. «¿Qué hago ahora?», preguntó a Kaiser. «Empiece a balancear la botella», respondió éste.


Nota:
Parte de este artículo está originalmente publicado por José Ricardo Rodríguez Montero en su blog "El mar, que gran tema para hablar".
Otras Fuentes:
Colección "La Segunda Guerra Mundial" La batalla del Atlántico. Liberty Ships built by the United States Maritime Commission in World War II

Atrás
Nota Legal y Copyright ©
Inicio
Contacto