El viaje del I-52


No hay que olvidar que la Segunda Guerra Mundial también se desarrolló en el Océano Pacífico y que es allí donde se encontraba una de las potencias navales más importantes de la época, la Armada Imperial Japonesa. Como consecuencia de las necesidades expansionistas del Imperio del Sol Naciente, este decidió que necesitaba una armada potente que ayudara a mantener sus conquistas en el continente asiático.

A principios del siglo XX Japón ya havia entrado en guerra contra China y Rusia por lo que fue necesaria la creación de una fuerte armada que garantizara los territorios conquistados en China y Manchuria. Al finalizar al Primera Guerra Mundial las ansias expansionistas de Japón entraron en confrontación con las nuevas ideas pacifistas de las grandes naciones.

Por este motivo se celebró la Conferencia Naval de Washington, donde se creó un tratado entre Estados Unidos, Inglaterra y Japón por el cual se pretendía limitar el número de navíos de guerra y el tonelaje de los mismos. Japón aceptó este tratado ya que por el mismo se le reconocía como una potencia mundial y su derecho sobre los nuevos territorios conquistados en el continente asiático.

Fue entre los años 1920 y 1923, entre los que se desarrolló este tratado el cual daba a cada país un coeficiente que marcaría las dotaciones o navíos. Así Estados Unidos tenia un coeficiente de 5, igual que Inglaterra y a Japón le correspondía un coeficiente de 3. Esto provocó que la Armada Imperial se decantara por la calidad de sus unidades y no por la cantidad. Como ejemplo de esto tenemos los acorazados clase YAMATO (el Yamato y el Musashi) los navíos más grandes construidos en la historia, de los cuales solo se construyeron dos unidades pero que eran poseedores de toda la tecnología de la época.


En el caso de los submarinos el tonelaje estaba repartido de la siguiente manera: para Estados Unidos y Gran Bretaña un limite máximo de tonelaje para submarinos de 90.000 toneladas, y para Japón de 54.000 toneladas. Fue la delegación británica la que criticó el proyecto de limitación de unidades submarinas, ya que las consideraba como armas ofensivas y no defensivas, y pidieron la abolición de la misma.

Hay que hacer mención que al finalizar al primera Guerra Mundial las naciones creían que aquella seria la última de todas las guerras y los tratados posteriores pretendían así hacerlo. En concreto la Conferencia Naval de Washington pretendía crear armadas defensivas y abolir las ofensivas. Por esto norteamericanos y japoneses insistieron que aquellos limites cuantitativos representaban el mínimo necesario para la propia defensa y que los cupos fijados debían generalizase para todas las marinas. No podemos decir que esta conferencia fuera un éxito ya que en concreto la Armada Imperial no cumplió con sus tonelajes asignados (al igual que el resto de países).

Una vez dado inicio la Segunda Guerra Mundial la filosofía de la Armada Imperial siguió siendo la misma, la creación de unidades de gran calidad en despreció de la cantidad.

Así es como llegamos al año 1942 donde la Mitsubishi Corporation diseño y creó la clase C3 de submarinos de transportes. Hay que recordar que Japón llegó a diseñar y fabricar los submarinos tipo Sen-Toku de los que hicieron tres unidades, y que llevaban un total de tres hidroaviones en sus hangares. Eran conocidos como submarinos portaviones. Estos submarinos derivaban de las clases anteriores C1 y C2, y fueron construidos entre los años 1943-44.

En relación con sus predecesores tenían una autonomía y un menor número de tubos de lanzatorpedos. Sin embargo tenían un cañón de superficie mejorado en relación con las clases anteriores. De esta clase sólo se construyeron tres unidades de las 20 previstas, debido a las restricciones que ya sufría Japón en estas fechas por la guerra. Las unidades I-52 I53 y I54, siendo la I53 la única que no fue hundida durante la guerra.


Los C3 eran capaces de desarrollar una potencia de 4.700 caballos con dos 2 motores diesel que les permitían desarrollar una velocidad máxima de 17,5 nudos en superficie. Con sus 2 motores eléctricos desarrollaban una potencia de 1.200 caballos que le permitían una velocidad máxima en inmersión de 6,5 nudos. La autonomía era de 12.000 millas a 16 nudos en superficie, tenían 6 tubos lanzatorpedos con un almacenaje de 19 torpedos. Como armas de superficie poseían 2 cañones de 140mm. Su cota de inmersión era de 100 metros y tenían una tripulación de 94 hombres.

Submarino Clase C-3
Peso en superficie / sumergido:
2550 Toneladas / 3600 Toneladas
Longitud:
107 metros
Velocidad superficie / inmersión:
17.5 nudos / 6.5 nudos
Armamento:
1 cañón de 140 milímetros, 2 de 25 milímetros AA, 8 tubos lanzatorpedos de 533 milímetros, 20 torpedos. La versión pesada lleva 2 cañones de 127 milímetros, de 6 tuboslanza torpedos y de 19 torpedos.
Profundidad Máxima:
100 metros
Dotación:
94 tripulantes


La tragedia del I-52 se produjo en su viaje inaugural. El día 10 de Marzo de 1944, el I-52, zarpó del puerto de Kure, Japón, comandando por el Cdr. Uno Kameo, en dirección a la Francia ocupada, con una carga de 290 toneladas, entre las que incluía 228 toneladas de aluminio, 2,3 toneladas de opio, 3 toneladas de quinina, 20 toneladas de tungsteno y molibdeno, 54 toneladas de caucho, y de dos toneladas de oro.

El oro debía de ser utilizado para la comprar nuevas tecnologías alemanas en el campo de la óptica.

También iban a bordo 14 pasajeros civiles entre ingenieros y técnicos de las empresas Nihon Kogaku K.K. y Mitsubishi Instrument Company.

El motivo de este viaje no era solo la de transportar a los pasajeros civiles y la del traslado de la carga sino también la de mostrar a los Alemanes la tecnología alcanzada con los submarinos de la clase C, poseedores entre otros avances de un nuevo sistema de hidrófono.
Esta clase de submarinos eran submarinos de transporte y no de suministro como las "vacas lecheras" alemanas.

El I-52 hizo escala en Singapur y se dirigió a través del Océano Indio al Océano Atlántico, navegando sumergido durante el día y en superficie por la noche para recargar las baterías.

El día 15 de mayo de 1944, después de pasar el cabo de la Buena Esperanza, el Comandante Uno Kameo, envía su primer mensaje a los alemanes indicándoles su rumbo y posición, sin saber que los Británicos y los Americanos eran conocedores de los códigos militares de Alemania y de Japón. Así el comandante Uno enviaba sus informes diarios a Japón y Alemania en los que daba su posición al mediodía sin saber que alguien más los escuchaba.


El 22 de Junio de 1944, el I-52 se reunió a unas 850 millas al Oeste de las islas de Cabo Verde con el submarino U530 comandando por el Kapitanleutnant Kurt Lange, donde recibirían al Leutnant Schafer como oficial navegante familiarizado con la navegación por el Golfo de Vizcaya, así como los suboficiales Schulze y Behrendt, como operadores de radio. También se instaló el detector del radar tipo Naxos FuMB7.

Avión aterrizando sobre la cubierta del USS.Bogue


Después del intercambio el U530 se sumergió y puso rumbo a su zona de patrulla, hacia la isla de Trinidad.

El I-52 confiado en la protección de una noche sin luna, continuó su travesía en superficie, navegando a 15 nudos, sin saber que las fuerzas aliadas son conocedoras del encuentro y han enviado al portaviones USS BOGUE para localizar y destruir a los dos navíos.

Sobre las 23:40 horas, el bombardero-torpedero del tipo "Avenger" del portaviones USS BOGUE, pilotado por Teniente Coronel Jesse D. Taylor hizo contacto por radar con el I-52. Una vez localizado en su radar ilumina con bengalas al I-52 mostrándose este en una navegación en superficie a 12 nudos.

El comandante Uno Kameo al ser descubierto respondió con una inmersión a gran velocidad, logrando eludir las dos cargas de profundidad de 354 libras cada una, que el teniente coronel Taylor dejó caer sobre el submarino nipón.

Al saber que su ataque había fallado el teniente coronel Taylor, dejó caer sus sonó boyas.

Estas sonó boyas era un nuevo equipo que los americanos utilizaban en sus ataques aéreos a submarinos y que permitían triangular la posición de un submarino bajo el agua y guiar un torpedo acústico hacia el mismo. Al cabo de unos minutos, el equipo del Avenger podía oír claramente a los motores del I-52 como propulsaban el submarino a toda velocidad hacia las profundidades. El comandante Uno Kameo desconocedor de esta nueva arma seguía impulsando su nave a toda velocidad hacia el fondo sin ser saber que esa maniobra era la que le estaba conduciendo hacia la muerte.

El teniente coronel Taylor maniobra hacia la posición donde las sonó boyas sitúan al I-52 y lanzo un nuevo tipo de torpedo acústico autoguiado hacia el blanco. Después de una espera larga, el teniente coronel Taylor oyó una explosión que le indico que el I-52 había sido alcanzado.

Ya en el 24 de junio de 1944, a las 00:30 horas llegó a la zona otro avión Avenger, pilotado por teniente William D. Gordon, que dejó caer sus sonó boyas y pudo escuchar como el I-52 seguía navegando aunque con los motores propulsores dañados.

El teniente Gordon cerca ya de las 01:00 horas, dejó caer un nuevo torpedo que encontró al submarino, y pudo escuchar con su equipo como el torpedo estallaba encima del submarino. El comandante Uno Kameo, desconocedor de este nuevo tipo de torpedo, provocó con la maniobra, a la que tantos submarinos había salvado del ataque aéreo, que el I-52 se hundiera con sus 95 tripulantes, 14 pasajeros y los tres marineros alemanes.

En su viaje de vuelta el I-52 había de trasladar al Japón a varios diplomáticos japoneses así como torpedos acústicos T5 y tecnología sobre el sistema Snorkel. Fue el último viaje que haría un submarino japonés a Europa.

En el año 1995 fueron hallados los restos del submarino I-52 a 17000 pies de profundidad.


Artículo realizado por Santiago Díaz

Fuentes consultadas:
www.combinedfleet.com, www.de220.com, Documental "La Marina Imperial Japonesa".